Desde la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior – ACIET consideramos importante aportar una reflexión serena y constructiva frente a las recientes declaraciones realizadas por la senadora y candidata vicepresidencial Aída Quilcué sobre las Instituciones de Educación Superior y quienes hacen parte de ellas.
En ese contexto, y más allá de las aclaraciones efectuadas posteriormente, creemos fundamental reconocer y reafirmar el valor que la educación superior representa para millones de jóvenes, familias y comunidades en Colombia, así como el papel transformador que desempeñan las Instituciones de Educación Superior en la construcción de oportunidades, conocimiento y desarrollo para el país.
La educación superior en nuestro país ha sido históricamente uno de los principales motores de transformación social, movilidad, desarrollo regional, innovación, investigación, emprendimiento y construcción de oportunidades para las nuevas generaciones.
Detrás de cada estudiante existe una historia de esfuerzo, disciplina, sacrificio y superación. Muchos son la primera generación de profesionales de sus familias; otros provienen de regiones apartadas, comunidades rurales, territorios históricamente excluidos o contextos sociales complejos donde la educación representa una oportunidad real de progreso y transformación.
“Consideramos importante evitar cualquier tipo de generalización que pueda desconocer el papel de quienes, desde las aulas, laboratorios, centros de investigación, espacios culturales y escenarios académicos, trabajan diariamente por construir una mejor sociedad”, mencionó Lorenzo Portocarrero Sierra, Director Ejecutivo de ACIET.
Las Instituciones de Educación Superior del país, públicas y privadas son fundamentales en la formación de profesionales, científicos, investigadores, docentes, emprendedores, líderes sociales, empresarios, servidores públicos y ciudadanos comprometidos con el desarrollo de Colombia. Su aporte ha sido determinante para fortalecer la democracia, el conocimiento, la innovación, la competitividad, la inclusión y la construcción de tejido social en todas las regiones.
Asimismo, “reconocemos que la educación superior es un espacio plural, diverso y abierto al pensamiento crítico, donde convergen estudiantes de distintos contextos sociales, económicos, culturales y territoriales. Precisamente esa diversidad constituye una de sus mayores fortalezas y uno de los pilares fundamentales para la construcción de una sociedad más equitativa, participativa y democrática”, puntualizó Portocarrero Sierra.
Desde ACIET reiteramos nuestro reconocimiento a las Instituciones de Educación Superior colombianas por el papel que desempeñan en la formación con principios y valores éticos de millones de jóvenes y por su contribución permanente al desarrollo del país.
Hoy más que nunca, Colombia necesita fortalecer la confianza en la educación, promover el respeto por las instituciones académicas y continuar construyendo escenarios de diálogo que reconozcan el enorme aporte que realizan las Instituciones de Educación Superior al presente y futuro de nuestra nación.
La educación superior no solo forma profesionales; forma ciudadanos, construye esperanza, impulsa el desarrollo y contribuye a la transformación de los territorios.
Para más información aciet@aciet.org.co

